Nació el 7 de abril de 1915 en Ponce, hijo de Ramón Irizarry, zapatero de oficio, y de Epifania Jusino, su esposa. Su padre, hombre
estudioso que daba clases a los niños del barrio en su casa, alentó a su hijo a la pintura.Fano comenzó sus estudios de arte con doña Inés Toro. Siguió con don Horacio Castaing, don Librado Net y don
Migue Pou.
En 1934 se trasladó a Nueva York donde trabajó en fábricas. En el '41 entró a las fuerzas armadas, a la infantería y a la fuerza aérea. Estuvo en Alemania, Francia e Inglaterra.
En Alemania tuvo oportunidad de estudiar perspectiva. Un pintor lo vio haciendo apuntes de casa de Hitler y lo llevó a su casa a darle clases. Estuvo tomando clases en la Academia de Artes Freilassing,
Bavaria, y en el Museo de Munich. En Francia vivió en París. Toulouse, Lyon, Reims, como también en Luxemburgo. Al regresar a la Isla continuo estudios con don Miguel Pou.
Regreso
definitivamente a la isla. Después de una breve estadía en San Juan, decidió radicarse en Ponce, su ciudad natal. Aquí pinta el paisaje, el hombre, la mujer; le da formas a ideas, expresa sus sentimientos,
siempre con autenticidad y entusiasmo.
Fano ha recibido premios de pintura del Ateneo Puertorriqueño, del Instituto de Cultura, el premio La Cruz y la Estrella del Centro Rockefeller, entre otros
honores. Ha participado en innumerables exposiciones, como en el Riverside Museum, en Greenwich Village, en la Galería Sudamericana en Nueva York, en la Segunda Bienal de Barcelona, en la Casa del Arte en San
Juan, en el Museo de la Universidad de Puerto Rico, en el Ateneo Puertorriqueño, en la Biblioteca Carnegie en San Juan, en el Museo de Arte de Ponce, en la Galería de los Arcos en la Fortaleza, en el Colegio
Universitario Tecnológico de la Universidad de Puerto Rico en Ponce y en muchos otros.
Sus obras se conservan en colecciones privadas y en Museo de Puerto Rico, Estados Unidos y Europa.
OBRA
Para comprender la obra de Fano hay que adentrarse en su esencia como pintor. Sus palabras nos la revelan: "La soledad es poética y rica. La soledad me encanta"; "La música me
transporta a los sitios más selectos"; "Lo que no pueden ver otros, uno lo ve y lo interioriza en la pintura"; "En la vida mía yo veo todo a base de pintura"; "Pinto con la mirada".
Entregado de lleno en
cuerpo y alma a la pintura. Epifanio Irizarry, maestro de muchos pintores, sigue compartiendo con su pueblo su pintura que es su vida.
Fue toda
una locura
de colores
el rojo flamboyán
y ese verde mar
patria de pescadores.
Y sus manos
caballos desbocados
trepidando
sobre el lienzo feliz.
Su pincelada es pastosa, enérgica. Sus
cuadros tiene sensación de vida y movimiento. El color en su multiplicidad de tonos vibra, dando urgencia y actualidad a sus temas sacados de la tradición o de su vida intima. Sus flamboyanes parecen
pintados con fuego vibrante.